Personas Mayores y el Buen Dormir

Es conocida la importancia de un sueño reparador; un buen sueño nocturno afecta positivamente la salud, permite descansar, consolidar aprendizajes y mantener una buena salud mental.

Por otra parte, dormir mal dificulta la concentración, genera irritabilidad y trastornos del ánimo. Esto disminuye el rendimiento intelectual y físico.

Un mal dormir puede ser causado por los siguiente factores:

Físicos: Dolor crónico o enfermedades descompensadas.
Psicológicos: Trastorno del ánimo o ansiedad.
Enfermedad de Alzheimer.
Malos hábitos: Siestas prolongadas, horarios irregulares, ver TV hasta muy tarde.
Estimulantes: bebidas energéticas o café.
Entorno: Temperatura desagradable y/ ruidos molestos.
Ejercicio: Escasa actividad física.
Nicturia: Despertarse a orinar con frecuencia durante la noche.

Es importante considerar que el manejo farmacológico del sueño conlleva riesgos que aumentan con la edad, por lo que siempre es mejor privilegiar un buen hábito del sueño y tratar las otras causas que lo puedan afectar.

Por lo anterior, se recomienda:

– Crear rutina de acostarse/levantarse a la misma hora todos los días.
– Usar la cama sólo para dormir.
– Evite tomar siesta.
– Realice alguna actividad física durante el día.
– Colchón y almohadas apropiados y cómodos.
– Evite consumir estimulantes
– Mantener una temperatura agradable y sin ruido (puede usar tapones).
– Evite consumir líquidos 2-3 hrs. antes de dormir.
– Cene liviano.
– Realice rutina de ejercicios de relajación y respiración para favorecer el sueño.
– No se automedique.

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